domingo, 28 de octubre de 2012

Avances Tecnologicos


Luces LED controladas por Wi-Fi


Se dice que en el futuro, las casas estarán llenas de aparatos inteligentes conectados a Internet, lo que permitirá el control remoto del hogar y hará la red más inteligente.

La iluminación y los termostatos inalámbricos parecen estar a la cabeza. La empresa Greenwave Reality ha anunciado hoy que su kit de iluminación LED inalámbrico ya está disponible en los EE.UU., aunque no a través de los canales de venta al por menor.

La compañía, liderada por antiguos ejecutivos de la electrónica de consumo, planea vender el kit --que incluye cuatro bombillas LED equivalentes las tradicionales bombillas de 40 vatios y una aplicación para teléfonos inteligentes-- a través de empresas de iluminación y servicios públicos por unos 200 dólares.

La solución de iluminación conectada (Connected Lighting Solution) incluye cuatro bombillas LED con calificación EnergyStar, un cuadro de entrada que se conecta al router del hogar y un control remoto. Los clientes también han de descargar una aplicación para teléfonos inteligentes o tablets que les permite encender o apagar las luces, bajar la intensidad de la luz o programar horarios. La instalación es muy fácil.

Cada una de las bombillas tiene su propia dirección IP y están en conexión con el cuadro de entrada de la caja, por lo que no es necesario configurar las bombillas, dado que se comunican a través de la red inalámbrica doméstica o bien a través de Internet para el acceso remoto. El kit también permite programar las luces con un horario o configurar ambientes personalizados. Las luces se pueden utilizar al aire libre en un área protegida, pero no expuestas directamente al agua . Fuente: Technology Review





Microchips flexibles para sensores mas inteligentes

Unos nuevos microchips flexibles podrían dar lugar a sensores más inteligentes

El centro de investigación de semiconductores belga IMEC ha desarrollado un modo de poner circuitos integrados en materiales flexibles y elásticos sin perjudicar la funcionalidad del microchip. La técnica podría conducir a implantes biomédicos o dispositivos electrónicos integrados en la ropa más sofisticados.

Los dispositivos electrónicos flexibles por lo general consisten en circuitos formados por componentes individuales incrustadas en un material elástico y conectados entre sí por interconexiones elásticas. Este enfoque puede crear circuitos básicos capaces, por ejemplo, de simples funciones de detección.

Jan Vanfleteren, un ingeniero eléctrico del Centro Interuniversitario de Microelectrónica de la Universidad de Gante, en Bélgica, ha desarrollado un nuevo enfoque. Se trata de "hacer más fino" un microchip de los que hay a la venta de 725 micrómetros hasta tan sólo 30 micrómetros utilizando un proceso convencional de molienda. Según Vanfleteren, el proceso no afecta al rendimiento del microchip.

Los chips se procesan en la propia oblea de la que se cortan, se insertan dentro de un sustrato fino y, a continuación, se conectan a otros componentes insertados dentro del plástico por medio de una interconexión de cobre elástica.

Vanfleteren presentó un prototipo de microcontrolador flexible a la Electronics and System Integration Technology Conference, en Amsterdam el mes pasado. El prototipo se puede estirar más allá del 50% de su longitud (un 20% es suficiente para un dispositivo biomédico) y se puede flexionar de 10.000 a 100.000 veces antes de romperse. Incluso se puede lavar a máquina, señala Vanfleteren, por lo que es adecuado para la ropa. Vanfleteren afirma que los implantes médicos flexibles que contienen estos circuitos podrían, por ejemplo, realizar un seguimiento y responder a los cambios fisiológicos en lugar de tener que enviar los datos a una unidad de computación externa. Fuente:Technology Review


Cerebro artificial

Una empresa startup intenta crear un cerebro artificial 
Los ojos trabajan con el cerebro para enseñarle el mundo. Así aprendemos a reconocer objetos, personas y lugares y a imaginar cosas nuevas. Una empresa llamada Vicarious cree que los ordenadores podrían aprender a hacer lo mismo y está desarrollando un software que trata de procesar la información visual del mismo modo que lo hace el cerebro. Vicarious espera combinar la neurociencia y la informática para crear un sistema de percepción visual inspirado en el neocortex, la parte arrugada externa del cerebro que se ocupa del habla, el oído, la vista y el movimiento, entre otras funciones. La idea de una red neuronal —un software que pueda simular el modo en el que funciona el cerebro mediante el establecimiento de conexiones entre neuronas artificiales— ha existido desde hace décadas, pero Vicarious afirma haber perfeccionado y mejorado las técnicas anteriores.

El cofundador de la empresa Dileep George señala que otros han tendido a basar su software de red neuronal en el modelo "neocognitron" propuesto por primera vez en 1980 (que a su vez se basa en un modelo de corteza visual ideado décadas antes). Estos sistemas, por lo general, están entrenados para reconocer la información visual utilizando imágenes estáticas aleatorias, añade.

Vicarious, señala George, está utilizando una arquitectura más sofisticada y entrenando su sistema con una secuencia de vídeo que varía con el tiempo. Vicarious espera tener un sistema de visión desarrollado y, posiblemente, comercializado en los próximos años. El cofundador D. Scott Phoenix cree que podría tener muchas aplicaciones: una computadora podría analizar las imágenes de diagnóstico para determinar si un paciente tiene cáncer o mirar a un plato de comida y decir cuántas calorías contiene.

 Phoenix afirma que el software de Vicarious, al igual que el cerebro humano, esencialmente aprende viendo una serie de imágenes y estableciendo conexiones en respuesta a ellas. Esto significa que es lo suficientemente inteligente como para identificar un objeto, incluso si hay falta de información; reconocerá, por ejemplo, un brazo, aunque esté cubierto por pintura o un reloj de pulsera. Vicarious no ha publicado los detalles de su tecnología, pero la compañía, creada en el 2010, ha despertado el interés de algunos inversores. El mes pasado, en una ronda de financiación de serie A recaudó 15 millones de dólares de un grupo de inversores que incluye al cofundador de Facebook Dustin Moskovitz. Fuente: Technology Review


Método mas barato para producir placas solares

Un nuevo método hace que la producción de células solares sea más barata y más sencilla


La empresa coreana Hanwha SolarOne ha mostrado el primer panel solar de tamaño comercial en utilizar una nueva tecnología para la producción de obleas de silicio, la parte más costosa de una célula solar.

Desarrollada por la empresa Crystal Solar de Santa Clara, en California, la tecnología permite fabricar obleas con menos de un tercio del grosor de las obleas convencionales, desecha menos silicio que los enfoques convencionales durante el procesamiento y reduce en gran medida la cantidad de material necesario para hacer las obleas, lo que podría reducir a la mitad el coste de las obleas.

Las obleas representan de un tercio a la mitad del coste de fabricación de un panel solar. Hanwha se ha hecho con una participación de 15 millones de dólares en Crystal y está ayudando a llevar la tecnología al mercado.

La nueva tecnología y la colaboración entre Hanwha y Crystal Solar podría ser un modelo para seguir reduciendo el coste de las células solares de silicio convencionales. Hace unos años, la perspectiva de que el coste de fabricación de los paneles solares fuese de menos de 1 dólar por vatio parecía descabellada, una visión que llevó a los inversores a desviar su dinero hacia otras alternativas a los paneles solares de silicio, como los paneles solares de película delgada. Sin embargo, ahora la fabricación de paneles solares cuesta menos de 1 por vatio, lo que ha dejado fuera del negocio a muchas empresas que trabajaban con las películas delgadas.

En lugar de desarrollar una tecnología que desafíe a los paneles solares de silicio, Crystal está desarrollando una tecnología que se puede incorporar fácilmente en la fabricación de los paneles de silicio existentes. Y en lugar de fabricar los paneles solares por sí sola, está trabajando con una empresa de Hanwha que ya tiene experiencia en su fabricación.

Las empresas de reciente creación generalmente carecen de experiencia en fabricación y muchas de ellas fracasan porque no consiguen reducir los costes de fabricación. El modo normal de hacer obleas de silicio -componente principal de una célula solar convencional- requiere fabricar silicio altamente purificado (llamado polisilicio), fundirlo y, con cuidado, refrigerarlo para producir bloques de silicio cristalino. Esos bloques, a continuación, se cortan para hacer las obleas, un proceso que requiere un equipo grande y costoso, y que desperdicia aproximadamente la mitad del caro silicio purificado de partida.

Una primera fase del proceso convencional deriva el silicio puro a partir de un gas que contiene silicio y otros elementos. Crystal Solar ha desarrollado un modo de crear finas obleas de silicio cristalino directamente a partir de ese gas, eliminando la necesidad de fabricar primero el polisilicio, fundirlo, cristalizarlos y cortarlo. Es una versión de un proceso utilizado en la industria del chip, pero mucho más eficaz y más rápido (véase "Silicon Solar Cells Ditch the Wafers"). El enfoque reduce los costes, no sólo por la reducción de los residuos de silicio, sino también por la eliminación de la mayor parte del equipo costoso necesario para la fabricación de las obleas. Fuente: Technology Review

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